Seguros para empresas: ¿Necesito uno?

Seguros para empresas

¿Son realmente necesarios los seguros para empresas en el día a día? ¿Necesitas uno para tu compañía? ¿Qué clase? Son muchas las preguntas que podemos hacernos sobre este tema. Por eso, nos gustaría aprovechar el siguiente post para tratar de poner algo de luz en él. ¿Estáis preparados? ¡Comenzamos!

Como en la vida misma, una compañía también se ve amenazada por distintos riesgos que pueden perjudicarla seriamente. Lo mismo ocurre con sus trabajadores. Es por ello que siempre será conveniente tenerlo todo bajo control. Solamente así, podremos tener cierta tranquilidad sobre que los imprevistos no nos resultarán excesivamente dañinos.

En este sentido, da igual la envergadura de la compañía, ya que las amenazas suelen ser casi los mismas. Así, incluso es recomendable contar con más de una póliza, siempre teniendo en cuenta su naturaleza y las coberturas que nos ofrecen. No hay que pasar por alto que, en determinados negocios, contar con un seguro es obligatorio, mientras que, en otros, dependiendo de su actividad, solo será voluntario, aunque siempre recomendable.

Consejos seguros para empresas

 

Clases de seguros para empresas

A la hora de elegir un tipo de póliza para empresas, uno de los puntos que tendremos que tener muy en cuenta es la modalidad por la que vamos a apostar. Básicamente, podría afirmarse que hay tres clases principales:

  • Seguro de accidentes para trabajadores: Se trata de uno personal para la plantilla de trabajadores y que está recogido en los distintos convenios colectivos, obligando a muchas empresas a contarlo.
  • Seguro de responsabilidad civil: Esta modalidad se encargará de responder ante los daños que pueda provocar una empresa durante el desarrollo normal de su actividad. Algunos ejemplos de este seguro son daños que puede sufrir un cliente en nuestro negocio, un tercero durante la realización de nuestros trabajos o un cliente por un defecto en nuestros productos. También los daños derivados de los errores profesionales en el caso de asesores, economistas o abogados. Es preciso puntualizar que el seguro de responsabilidad civil no siempre es obligatorio, pero lo cierto es que es uno de los más recomendables que se pueden contratar, ya que es la única manera de garantizar nuestro patrimonio ante una reclamación por daños a terceros.
  • Seguro multirriesgo: Esta póliza es recomendable siempre y cuando la actividad de nuestra compañía se realice en un establecimiento, nave, almacén u oficina. Las coberturas irán dirigidas principalmente a responder ante toda clase de daños que pueda sufrir el continente, el local, su estructura, el mobiliario, la maquinaria existente, los equipos informáticos o la mercancía que tengamos almacenada ante situaciones de robo, incendio, vandalismo, fenómenos atmosféricos, etc….